MICOFLAVIN

4916 | Laboratorio ROEMMERS (Pharma Investi S.R.L.)

Descripción

Principio Activo: Mofetilo, micofenolato de,
Acción Terapéutica: Inmunosupresor

Composición

Cada cápsula contiene:
Micofenolato mofetilo 250 mg
Excipiente c.s.p 1 cápsula

Presentación

Caja por 100 cápsulas.

Indicaciones

Tratamiento del rechazo agudo del trasplante de riñón. Profilaxis de rechazo del trasplante de riñón con o sin inducción antitimocítica. Prevención del rechazo en el trasplante de corazón o del trasplante de hígado. Tratamiento de la artritis reumatoide. Tratamiento de la enfermedad injerto frente al huésped aguda.

Dosificación

Tratamiento del rechazo agudo del trasplante de riñón:
Administración oral:
Adultos: en pacientes con rechazo de un trasplante renal, la administración de 1.5 g de micofenolato mofetilo dos veces al día durante 5 días conjuntamente con ciclosporina y corticoides orales de mantenimiento. Aunque la eficacia del micofenolato fue superior a la metilprednisolona intravenosa, no se observaron diferencias estadísticamente significativas.
Profilaxis de rechazo del trasplante de riñón con o sin inducción antitimocítica:
Administración oral:
Adultos: se recomienda una dosis de 1 g dos veces al día, concomitantemente con corticoides y ciclosporina. No se consiguen mejores resultados con dosis de 3 g/día. La dosis inicial se debe administrar tan pronto como sea posible después del trasplante.
Niños: 600 mg/m² dos veces al día de la suspensión oral, no excediendo los 2 g/día. Cuando se administra en cápsulas se recomiendan dos cápsulas de 750 mg para niños de una superficie corporal de 1.25 a 1.5 m². Se han administrado dosis de 8 a 30 mg dos veces al día (en combinación con ciclosporina y prednisona) después de una inducción secuencial con la globulina antitimocito durante 11 meses. Los rechazos se redujeron en un 13% con respecto a los tratamientos de referencia.
Prevención del rechazo en el trasplante de corazón o del trasplante de hígado:
Administración oral:
Adultos: 1.5 g dos veces al día en combinación con corticoides y ciclosporina. La primera dosis se debe administrar lo antes posible después del trasplante.
Tratamiento de la artritis reumatoide:
Administración oral:
Adultos: se han utilizado dosis de 250 mg a 2 g al día. Las dosis más altas estuvieron asociadas con una mejoría de los marcadores de la enfermedad reumatoide.
Tratamiento de la enfermedad injerto frente al huésped aguda:
Administración oral:
Adultos: en 17 pacientes con enfermedad injerto frente al huésped después de un trasplante de médula o de células madre hematopoyéticas, el micofenolato en dosis de 2 g/día concomitantemente con ciclosporina y prednisolona produjo una sustancial mejoría de la patología en el 65% de los casos. Además, la administración de micofenolato mofetilo permitió una reducción de las dosis de prednisolona.
Ajuste de la dosis: En los pacientes con una cuenta de neutrófilos < 1300 mm³, se debe discontinuar el tratamiento con micofenolato mofetilo hasta que la cuenta se normalice. No son necesarios reajustes en las dosis en los pacientes con insuficiencia hepática.
Pacientes con insuficiencia renal: si el CrCl < 25 ml/min no se deben sobrepasar los 1 g/día después del trasplante.

Contraindicaciones

El micofenolato mofetilo se debe utilizar con precaución en pacientes con una enfermedad digestiva activa, ya que produce efectos secundarios digestivos que pueden agravar una patología previa. En particular, el micofenolato mofetilo está contraindicado en los pacientes con úlcera péptica. En los pacientes con insuficiencia renal (aclaramiento de creatinina < 25 ml/min) o insuficiencia renal. En los pacientes con trasplante renal no se deben administrar dosis superiores de 1 g dos veces al día después del trasplante, mientras que el CrCl < 25 ml/min. No se conocen las dosis óptimas de micofenolato mofetilo en pacientes con insuficiencia renal grave trasplantados de corazón o de hígado y, por lo tanto, no se debe administrar a estos enfermos a menos que los beneficios sean superiores a los posible riesgos.
La presencia de diarrea reduce notablemente la biodisponibilidad del micofenolato mofetilo, por lo que la eficacia del mismo puede quedar reducida. Adicionalmente, la diarrea puede ser exacerbada por este fármaco. Se recomienda un control previo de la diarrea antes de iniciar un curso de tratamiento con micofenolato. Como ocurre con cualquier tratamiento inmunosupresor, pueden desarrollarse infecciones bacterianas, micóticas o víricas durante el tratamiento con micofenolato mofetilo. Puede ocurrir la reactivación de una infección vírica latente (p.ej. el herpes zoster) por lo que se recomienda precaución a la hora de administrar el fármaco. Además, los pacientes deberán ser aleccionados para que contacten con su médico al menor síntoma de infección. Si esta se desarrollase, se debe reducir la dosis de inmunosupresor e iniciar un tratamiento anti-infeccioso adecuado.
La administración de micofenolato mofetilo puede ocasionar anemia, neutropenia, trombocitopenia y leucopenia. Aunque esta reacción adversa ocurre en menos del 5% de los pacientes tratados, recomienda una estrecha vigilancia de los parámetros hemáticos, en particular si existe un supresión de la función medular. Se deben realizar análisis de sangre una vez a la semana durante el primer mes, dos veces al mes durante el segundo y tercer mes y una vez al mes durante el primer año de tratamiento. Si la cuenta de neutrófilos cayera por debajo de los 1500/mm³, se debe interrumpir el tratamiento con micofenolato mofetilo, reanudándolo cuanto los neutrófilos hayan recuperado su valor normal. Los pacientes recibirán instrucciones para comunicar a su médico cualquier síntoma de una supresión de la médula ósea (infección, hemorragia inexplicable, aparición de cardenales, etc). Los ancianos, especialmente los tratados con micofenolato mofetilo concomitantemente con otros inmunosupresores tienen un riesgo mayor de padecer infecciones, hemorragias gastrointestinales y edema pulmonar que los pacientes más jóvenes.

Reacciones Adversas

Las reacciones adversas más frecuentes, asociadas con el uso del micofenolato mofetilo, se localizan en el tracto digestivo, siendo sobre todo diarrea y vómitos. Más del 10% de los pacientes tratados experimentan algún efecto secundario digestivo, incluyendo náuseas/vómitos, heces blandas, diarrea, flatulencia, dolor abdominal, constipación, dispepsia, candidiasis oral y anorexia. Adicionalmente, se han descrito casos de hemorragias gástricas con úlcera péptica u otras ulceraciones del tracto digestivo en in 3% de pacientes con trasplante renal y hasta un 5.4% en los pacientes con trasplante de corazón.
También son frecuentes los efectos secundarios sobre el tracto urinario incluyendo la urgencia, frecuencia y disuria. Sin embargo, con el tiempo las reacciones adversas sobre los aparatos digestivo y urinario se van mitigando. Otras reacciones adversas que afecta a más del 10% de los pacientes tratados con micofenolato mofetilo incluyen dolor generalizado, cefaleas, astenia, dolor torácico, hipo- o hipertensión, hematuria, hernia, dolor de espalda, taquicardia, edema, hipercolesterolemia, disnea, faringitis, hipofosfatemia, rash acneiforme, hipo- o hiperpotasemia, necrosis tubular renal, hiperglucemia, temblores, insomnio, sepsis y mareos.
En los trasplantados de corazón la incidencia de efectos adversos es parecida a la que se produce con la azatioprina, siendo >10% incluyendo arritmias, bradicardia, insuficiencia cardíaca y efusión pericárdica. En el 2.8% de los trasplantados de corazón, el 2% de los trasplantados de riñón y el 3.6% de los trasplantados de hígado se desarrolla una severa neutropenia (cuenta de neutrófilos < 500/mm³). En estos casos, el tratamiento con micofenolato mofetilo debe interrumpirse o, al menos, las dosis deben ser reducidas. La neutropenia se desarrolla más frecuentemente con las dosis más altas de micofenolato y son más frecuentes a los 30-180 después del trasplante. Otras reacciones adversas sobre la sangre son anemia (entre el 25 y 43%) leucopenia (23 al 45%), trombocitopenia (10-39%) y leucocitosis (7 al 40%). En general, estos efectos son más frecuentes en los trasplantados de hígado que en los renales y cardiacos. Como ocurre con la mayor parte de los fármacos inmunosupresores, el problema más importante es la posibilidad de que se produzca una infección oportunística bacteriana, vírica o fúngica. En los estudios clínicos realizados durante la fase de desarrollo del micofenolato mofetilo la se produjeron infecciones o sepsis fatales en el 2% de los trasplantados de corazón y en el 5% de los trasplantados de hígado. En este sentido, las infecciones son algo más frecuentes en los pacientes tratados con micofenolato que en los tratados con azatioprina.
También se observó una mayor incidencia de infecciones por citomegalovirus y herpes simple. También se han comunicado algunas infecciones graves como meningitis y endocarditis infecciosas así como una mayor incidencia de tuberculosis y otras infecciones por micobacterias. Como otros inmunosupresores, después de un año de tratamiento, el micofenolato mofetilo ocasiona en el 0.4-1% de los pacientes linfomas o desórdenes linfoproliferativos. También se han comunicado otras enfermedades malignas: así el carcinoma de piel (no melanómico) aparece en el 1.6-4.2% en los casos y otras neoplasias en el 0.7-2.1% de los casos. Sin embargo, la frecuencia de estas patologías no aumenta con el tiempo y, en los trasplantados de riñón la incidencia a los tres años es igual que la incidencia a un año. Finalmente se han descrito ocasionalmente neumonitis intersticial, incluyendo fibrosos pulmonar fatal, patologías que se deben tener en cuenta en el diagnóstico diferencial de otros síntomas respiratorios como disnea o insuficiencia respiratoria que se ocasionan en los pacientes tratados con micofenolato mofetilo. La administración intravenosa de micofenolato mofetilo ocasiona, como reacciones adversas, tromboflebitis en el 4% de los pacientes.
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