IDARUBICINA

2132 | Laboratorio IMA

Descripción

Principio Activo: Idarubicina,
Acción Terapéutica: Antineoplásico

Composición

IDARUBICINA CLORHIDRATO 5 mg:
Idarubicina Clorhidrato 5,0 mg
Excipientes c.s.p. 1 frasco ampolla

IDARUBICINA CLORHIDRATO 10 mg:
Idarubicina Clorhidrato 10,0 mg
Excipientes c.s.p. 1 frasco ampolla

Presentación

Caja por 1 Vial.

Indicaciones

En combinación con otras drogas antileucémicas, IDARUBICINA CLORHIDRATO es indicado para el tratamiento de la leucemia mieloide aguda en adultos. Esto incluye las clasificaciones Francesa, Estadounidense y Británica (FAB) M1 a M7.

Dosificación

En el caso de la terapia de inducción en pacientes adultos con AML, se recomienda el siguiente cronograma de dosis:
IDARUBICINA CLORHIDRATO 12 mg/m² diariamente, durante el lapso de 3 días, a través de una lenta inyección intravenosa en combinación con citarabina. Citarabina puede ser administrado a través de una dosis de 100 mg/m² diariamente, mediante una infusión continua, durante el término de 7 días, o a través del bolo intravenoso en una dosis de 25 mg/m² seguido por una dosis de citarabina de 200 mg/m² diariamente, mediante una infusión continua y durante el transcurso de 5 días. En aquellos pacientes que evidencien claros indicios de leucemia, una vez concluido el primer ciclo de inducción, puede administrarse un segundo ciclo. En tal sentido, la administración del segundo ciclo debería ser demorada en aquellos pacientes que experimenten severa mucositis hasta lograr la recuperación de esta toxicidad. Se recomienda reducir la dosis en un 25%. En pacientes con trastornos hepáticos y/o renales, debería considerarse una reducción en la dosis de IDARUBICINA CLORHIDRA- TO no debería ser administrado si el nivel de bilirrubina excediere 5% mg. (Ver Reacciones adversas).
El beneficio ofrecido por la terapia de consolidación y mantenimiento en lo que respecta a la prolongación de la duración de la remisión y supervivencia aún no ha sido probado. No existe ningún consenso general con respecto a cuáles son los regímenes óptimos que deben ser utilizados para la terapia de consolidación.
Modo de uso: Debe tenerse sumo cuidado al manipular el polvo y al preparar la solución ya que pueden producirse reacciones alérgicas cutáneas asociadas con la administración de IDARUBICINA CLORHIDRATO. En caso de que la piel quedare accidentalmente expuesta al contacto con IDARUBICINA CLORHIDRATO, de inmediato, lave la zona afectada con abundante agua y jabón y, si los ojos quedaren asimismo afectados, deberían utilizarse las técnicas comunes de irrigación en forma inmediata. Durante el preparado y administración de la droga, se recomienda el uso de anteojos, guantes y vestimenta de protección.
IDARUBICINA CLORHIDRATO, en su presentación de frascos de 5 mg, 10 mg y 20 mg, debería ser reconstituido con 5 mL, 10 mL y 20 mL, respectivamente, de cloruro sódico inyectable al 0.9%, para obtener una concentración final de 1 mg./mL de IDARUBICINA CLORHIDRATO. No se recomienda el uso de diluyentes bacteriostátios.
Evite toda inhalación de cualquier sustancia en aerosol que se produjere durante el proceso de reconstitución.
Una vez reconstituidas, las soluciones son física y químicamente estables durante el transcurso de 72 horas (es decir, 3 días), a temperatura controlada (a una temperatura de 15º a 30º C) y 7 días entre 2ºC y 8ºC.
Elimine todo resto de solución que no hubiese sido utilizado siguiendo una modalidad adecuada a tal fin.
El cuidado en la administración de IDARUBICINA CLORHIDRATO reducirá la posibi- lidad de infiltración perivenosa. Asimismo, puede disminuir la posibilidad de que se produzcan reacciones locales tales como urticaria y estriado eritematoso. Durante la administración intravenosa de IDARUBICINA CLORHIDRATO, la extravasación puede tener lugar con o sin una acompañante sensación de ardor o picazón incluso si la sangre retornare sin inconvenientes al momento de producirse la aspiración de la aguja de infusión. En caso de producirse síntomas o signos de extravasación, la inyección o infusión debería ser inmediatamente interrumpida y reiniciada en otra vena. Si se tuviera conocimiento de, o se sospechara, que se ha producido una extravasación subcutánea, se recomienda aplicar envases de hielo intermitentes (cada media hora inmediatamente después de haberse producido la extravasación; luego 4 veces al día, durante el lapso de 3 días) sobre la zona donde se localiza la extravasación. La extremidad afectada debe permanecer en posición elevada. Debido a la naturaleza progresiva de las reacciones de extravasación, el zona donde se aplica la inyección debe ser examinada con frecuencia y debería realizarse una consulta con un cirujano plástico, a la mayor brevedad posible, en caso de detectarse algún signo de reacción local, tal como dolor, eritema, edema o vesicación. Si comienza alguna ulceración, o de observarse un persistente y severo dolor en la región donde se produjo la extravasación, debería considerarse una pronta excisión del área afectada. IDARUBICINA CLORHIDRATO debería ser administrado lentamente (durante el transcurso de 10 a 15 minutos) en una serie de tubos destinados a una infusión intravenosa espontáneamente corriente de cloruro sódico inyectable) al 0.9%, o de dextrosa inyectable al 5%.El tubo debería ser conectado a una aguja Butterfly (tipo Mariposa) o a otro dispositivo adaptable, e insertado preferentemente en una vena de gran tamaño.
Incompatibilidad: Salvo que se dispongan de datos específicos en materia de compatibilidad, IDARUBICINA CLORHIDRATO no debería ser mezclado con otras drogas. Si se mezcla con heparina, se produce precipitación. El contacto prolongado con cualquier solución de un pH alcalino resultará en la degradación de la droga.Aquellos productos que derivan de drogas parenterales deberían ser inspeccionados visualmente para comprobar la presencia de partículas extrañas y de decoloración antes de proceder a su administración siempre que la solución y los envases así lo permitan.

Reacciones Adversas

Aproximadamente 500 pacientes con AML han recibido IDARUBICINA CLORHIDRATO, en combinación con citarabina, durante ensayos clínicos controlados que tuvieron lugar en distintas partes del mundo. Asimismo, más de 550 pacientes con leucemia aguda han sido tratados en ensayos no controlados utilizándose IDARUBICINA CLORHIDRATO administrado ya sea como unico agente o bien en combinación con otros compuestos.
La siguiente tabla enumera las experiencias adversas reportadas en el Estudio 2 estadounidense y resulta ser un material representativo de las experiencias de los demás estudios. Estas experiencias adversas configuraron la totalidad de las experiencias reportadas u observadas, incluyendo aquéllas que no estaban consideradas como dosis-relacionadas. Aquellos pacientes que se sometieron a una terapia de inducción para la AML y que se hallan seriamente enfermos debido a las enfermedades que padecen están recibiendo múltiples transfusiones y medicaciones concomitantes incluyendo antibióticos potencialmente tóxicos y agentes antifungosos. Así, resulta difícil determinar el aporte de la droga estudiada al perfil ofrecido por las experiencias adversas.
Fase de InducciónPorcentaje de Paciente
Experiencias AdversasIDR (N = 110)NDR (N = 118)
Infección95% 97%
Náusea y Vómitos 82%80%
Pérdida de Pelo77% 72%
Calambras Abdominales / Diarrea73% 68%
Hemorragia63% 65%
Mucositis50% 55%
Reacciones Dermatológicas 46% 40%
Condición Mental41%34%
Reacciones Pulmonares Clínicas39% 39%
Fiebre (no fue clasificada en ninguna otra parte)26% 28%
Cefalea20% 24%
Reacción Cardíaca Clínica16% 24%
Reacción Neurológica que afecta a
los nervios periféricos
7% 9%
Alergia Pulmonar 2%4%
Convulsiones4% 5%
Cerebelar4% 4%

La duración de la aplasia así como la incidencia de mucositis resultaron ser mayores en el grupo de estudio IDR que en el DNR, en especial durante la consolidación en algunos ensayos controlados estadounidenses.La siguiente información refleja la experiencia obtenida en base a los ensayos clínicos controlados estadounidenses.
Mielosupresión: La mielosupresión severa constituye la principal toxicidad asociada con la terapia de IDARUBICNA CLORHIDRATO. No obstante, se requiere este efecto de la droga a fin de erradicar el clon leucémico. Durante el período de mielosupresión, los pacientes se encuentran bajo el riesgo de desarrollo de infección y hemorragia que pueden poner en peligro la vida del paciente o incluso tener consecuencias fatales.
Gastrointestinales: Con frecuencia se reportaron episodios de náusea y/o vómitos, mucositis, dolor abdominal y diarrea. Sin embargo, estas reacciones fueron severas (de acuerdo con una clasificación equivalente a Grado 4, según la OMS) en menos del 5% de los pacientes. Raramente, se reportó enterocolitis severa con perforación. El riesgo de perforación puede verse incrementado por la intervención instrumental. La posibilidad de perforación debería ser considerada en aquellos pacientes que desarrollaron dolor abdominal severo. Por lo tanto, deberían adoptarse las medidas adecuadas para determinar el diagnóstico y posterior control de la reacción adversa.
Dermatológicas: Frecuentemente se reportó alopecía. Asimismo, se observaron otras reacciones dermatológicas incluyendo erupción generalizada, urticaria y una erupción eritrodermatosa con ampollas de las palmas y plantas del pie. Las reacciones dermatológicas por lo general fueron atribuidas a la terapia antibiótica concomitante. Además se reportaron reacciones locales incluyendo urticaria en el sitio donde se aplicó la inyección con el producto. Con la administración de IDARUBICNA CLORHIDRATO, asimismo se ha comprobado la recurrencia de reacción cutánea debido a una radioterapia previa.
Hepáticas y Renales: Se registraron cambios en los tests de función hepática y renal. Habitualmente, tales cambios fueron transitorios y se produjeron bajo estado de sepsis y mientras los pacientes se encontraban recibiendo antibióticos potencialmente hepatotóxicos y nefrotóxicos y agentes antifungosos. Severos cambios en la función renal (de acuerdo con una clasificación equivalente a Grado 4, según la OMS) fueron observados en no más del 1% de los pacientes, mientras que los cambios también resultaron ser severos en la función hepática (de acuerdo con una clasificación equivalente a Grado 4, según la OMS) en menos del 5% de los pacientes.
Cardíacas: En el grupo de pacientes sometido a la terapia de inducción para el tratamiento de la AML, se reportaron insuficiencia cardíaca congestiva (por lo general, atribuida una sobrecarga de liquido), arritmias serias, incluyendo fibrilación atrial, dolor de pecho, infarto del miocardio y disminuciones asintomátcas en la LVEF. Habitualmente, la insuficiencia miocárdica y las arritmias fueron, por lo general, reversibles y tuvieron lugar bajo estado de sepsis, anemia y de una administración agresiva de líquido por vía intravenosa. Estas reacciones adversas fueron reportadas con mayor frecuencia en pacientes mayores de 60 años y en aquéllos con alguna enfermedad cardíaca preexistente.
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